martes, 17 de junio de 2008

De la vez que amarramos a la Joce

Cuando uno prácticamente vive en una cabina de radio o en un estudio de televisión, además de desarrollar un gandallismo feroz, domina que existe una cinta llamada "gaffer", la cual tiene el pegamento más fuerte de entre todas las cintas (el "gaffer es la cinta con la que pegan los cables en los conciertos).

Un día limpiando el estudio de mi universidad tomé una cinta gaffer y me le acerqué a una persona casi tan gandalla como yo a la cual le ofrecí amarrar con una pancarta a una niña llamada Jocelyne. Mi amiga, Vanessa, se negó a participar en tan atroz acto debido a que Joce es su amiga (también Joce es mi amiga pero era el blanco perfecto para la broma, cabe recalcar que lo que hizo Vanessa es poco común en ella, podríamos decir que tuvo un derroche inusual de bondad).

Al ver que Vanessa me había rechazado me entró una tristeza enorme y continué trabajando. Poco tiempo después llegó Joce, se acercó a mí y me sugirió amarrar a Vane en la misma pancarta, sin saber que minutos antes Vane se había compadecido de ella, yo accedí.

Cuando nos acercamos lo suficiente a Vane, Joce gritó "Amarren a Vanessa", la cual con gran destreza (algo también inusual en ella) tomó la pancarta y gritó "Amarren a Joce", antes de terminar la frase Joce estaba envuelta e inmovilizada dentro de la pancarta gracias a que Diego llegó y selló la pancarta con gaffer, por lo cual era imposible el movimiento.

Finalmente Joce fue liberada 30 minutos más tarde por un servidor después de que le arrojé una pequeña cantidad de agua con pinol (por aquello de la frescura), también era hora de comer.

La moraleja de esta historia es: "La maldad sale de tu boca, pero da una vuelta y te termina pegando por detrás"

3 comentarios:

Van dijo...

jaja que días aquellos... nota: 1. yo soy una persona bondadosa por naturaleza 2. la destreza no es inusual en mí 3. que divertido fue!!

JoCeLyNe dijo...

miau. no fue tan divertido visto desde mi perspectiva ¬¬

andrea dijo...

es que la joce tiene síndrome de estocolmo.